lunes, enero 19, 2009

¿Necesita Chile otro partido de izquierda?

Recuerdo una encuesta realizada en un Consejo Nacional del PPD, donde un alto porcentaje de los asistentes se declaraba de izquierda. Era una época en que el gobierno de Ricardo Lagos optaba por subir el IVA y no los impuestos a las empresas. Mantener el superávit y no recurrir al déficit para invertir en proyectos estatales que reduzca el desempleo. Vender los derechos de agua para obtener recursos frescos en vez de apoyar un impuesto a la minería del cobre. Es decir, mientras el partido se definía a nivel nacional como de izquierda o socialdemócrata, su gobierno (recordemos que Ricardo Lagos es legalmente PPD) aplicaba medidas liberales. Luego hemos visto como el PPD ha tenido una fuga por la derecha de militantes muy relevantes.

Hoy vemos que el Partido Socialista tiene una fuga por la izquierda de militantes muy relevantes para su historia.

La izquierda renovada de la Concertación pierde apoyo por ambos frentes y ya hay planteamientos sobre un nuevo referente de izquierda que incluya al PC. Me surge a pregunta entonces ¿necesita Chile un nuevo partido de izquierda? Viviendo en España es imposible no comparar la situación chilena con la española, donde existe Izquierda Unidad (IU), un partido que une a lo que quedaba del comunismo con otras organizaciones de izquierda para hacer un frente común electoral y programático.

Recuerdo también que una querida diputada chilena me decía hace algunos años, que era difícil apoyar proyectos más de izquierda en la concertación puesto que no había ningún referente de peso que contrarrestara el peso de la derecha en la opinión pública. Era el centro político el espacio de batalla, por lo que los discursos y los programas iban a disputar ese frente.

Este último efecto es muy importante para la discusión sobre un nuevo referente. Es muy probable que un nuevo referente de izquierda en Chile no sea una opción de gobierno en un horizonte inmediato. Sin embargo, esa no es la única razón para una formación a la izquierda de la Concertación, sobre todo si pensamos en perspectiva de país. Una agrupación de izquierda que logre acumular un apoyo electoral de a lo menos un 10%, con sus correspondientes representantes en el Parlamento, obligaría a la Concertación a izquierdizar su discurso y sus programas, pues necesitaría los votos de esa izquierda en el parlamento para gobernar. Es decir, el campo de batalla electoral se desplazaría a la izquierda.

Esto, eso sí, ocurre sólo si esa nueva referencia de izquierda se mantiene fuera de la Concertación, apoyándola sólo para votaciones puntuales y no para formar gobierno. Eso es lo que sucede con IU y el PSOE en España. Si estas agrupaciones tuvieran un gobierno común, probablemente el efecto de la izquierda se neutralizaría ante la "realpolitik".

Por otro lado, en el caso chileno, un referente de izquierda con opción de poder real da a la ciudadanía más alternativas de voto, de información y de participación, con lo que nuestra democracia mejoraría ostensiblemente.

En definitiva, un nuevo referente de izquierda lo suficientemente potente e independiente de la Concertación, le haría mucho bien a Chile y permitiría a partidos como el PPD y el PS recuperar parte de sus discursos perdidos para luchar por ese electorado de izquierda y frente a la ciudadanía le aportaría mayor credibilidad a la política chilena.

3 comentarios:

  1. Dos pequeños comentarios:

    Izquierda Unida en su origen contenía más partidos políticos. Actualmente el único partido político dentro de IU es el PC, luego hay grupusculos, sensibilidades, corrientes y mil historias más. Pero partido solo existe uno dentro de IU el PC (y bueno los que se identifican con IU).

    Por otro lado, creo que un partido a la izquierda de la actual izquierda chilena no izquierdizaría a la concertación sino al revés, la centraría y no digo que eso fuese malo porque aliviaría la presión. Siguiendo con la comparación Española IU tiene un efecto centrador del PSOE ya que mantiene en el discurso público determinadas tésis e ideas que permiten al PSOE mantenerse en el centro-izquierda porque ya hay alguien que ocupa un espacio ideológico a su izquierda. Otra cosa sería una posible izquierdización del PSOE si se viera obligado a gobernar con IU, pero las aritméticas producidas por nuestro sistema electoral (y por las malas decisiones tomadas por IU) ponen eso dificil

    Salud!

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  2. Debemos recordar que hay una combinación entre la política que podríamos categorizar como subjetiva, de interacción. También los análisis centrados en que pasaría si??? Pero debemos tener en cuenta en nuestra análisis también, el factor estructural que determina ciertas cosas en los sistemas políticos, lo que hace que las comparaciones tengan ciertas dolencias. Aunque su intención política permita de igual forma un debate.

    En el caso de lo que tú planteas. Sin duda otro referente de izquierda podría generar nuevas alianzas, nuevas formas de gobernar y en el hecho que se pretende, nuevas políticas hacia la izquierda que permitan construir un modelo de país más igualitario.

    Ahora bien, en este análisis debemos ver que pasaría si?? En mi opinión los escapes de la izquierda de la actual concertación, evidencia un descontento latente tanto dentro de la misma organización política como así también en un sector de la sociedad.

    La dificultad de que los partidos a la izquierda puedan cuajar o estructurarse como tales rompiendo la hegemonía del bipartidismo por conglomerados, sera claramente el sistema electoral. Puesto que IU lo único que le permite ser la tercera fuerza política en España es precisamente eso, el sistema electoral. Ya que en términos porcentuales muchos partidos regionales o autonómicos tienen tanta fuerza o mayor a la de Izquierda Unida. Por lo tanto su peso es mucho más relativo, incluso en las últimas elecciones pierde peso, lo que le costó la cabeza a Gaspar Llamazares (su líder)y hoy también perdió peso político ante el conjunto del espectro político español.

    En Chile entonces me pregunto si la tarea es crear más partidos que fragmenten aún más las opciones de un conglomerado que ha gobernado por 20 años. O bien que esas bases dentro de los partidos sean capaces de romper y conectar con la ciudadanía que clama por un manera diferente de hacer las cosas y políticas que atiendan a la realidad de los más pobres y la clase media.

    Creo que finalmente la derrota hará el proceso de auto reconstrucción de la clase política y renovará las ideas y la acción que permita avanzar con políticas más de izquierda.

    Un saludo

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  3. Creo que eso último que planteas es demasiado utópico. Aún más que un nuevo partido. Las bases en los partidos en Chile no cuentan para nada, sólo para hacer campaña, no participan de las decisiones y no lo harán en el corto plazo.

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