domingo, julio 06, 2008

AMÉRICA LATINA SIGUE EN LA IRRELEVANCIA

Una muestra más de la irrelevancia de América Latina para la construcción de los discursos y los significados en el mundo actual lo da la última lista de los 100 intelectuales más relevantes del mundo que publica, por segundo año, la influyente revista Foreign Policy. En esta lista sólo figuran cuatro latinoamericanos: el brasileño Fernando Enrique Cardoso, el peruano Mario Vargas Llosa y los mexicanos Enrique Krauze y Alma Guillermoprieto. La revista profundiza poco en la metodología de elección de estos intelectuales y aún menos en cuáles han sido los aportes que les han hecho tener el honor de parecer en la lista. Sin embargo, más allá de la validez metodológica o de la ligereza de este tipo de ranking, lo que quisiera resaltar es que pese a representar el 10% de la población del planeta y algo más del 10% del PIB global, América Latina no tiene una relevancia equivalente a nivel mundial. Este fenómeno no sólo se explica por la consabida supremacía de EEUU y Europa en el mundo de las ideas y en la conducción del mundo. Hay otro fenómeno más local de la región, empezando por la idea misma de región. Un ejemplo es lo que ocurre con los estudiantes latinoamericanos que llegan a Europa y descubren que toda universidad, sea de gran o de mediana importancia, tiene un centro, instituto o departamento dedicado a los estudios latinoamericanos, con lo que quiera que esto signifique. Esta situación difiere mucho del ambiente en nuestros países, donde la mirada está puesta en el propio país y en EEUU. No sólo son pocos los institutos universitarios dedicados a mirar el continente, sino que cuando los hay su mirada tiende a dividir la región en sus respectivos países y por tanto se olvidan del conjunto. En América Latina nos auto-jibarizamos. Disminuimos nuestra importancia al presentarnos como pequeños pedacitos de continente, sin vínculos entre nosotros, sin peso económico ni relevancia estratégica (con las excepciones de Brasil y México) y sin capacidad de acción conjunta. Mientras no seamos capaces de pensar y proyectar una América Latina unidad como bloque frente a los demás centros de poder seguiremos siendo irrelevantes. Esta es una muestra más del colonialismo mental que padecemos y del cual nuestros intelectuales no se salvan.

1 comentario:

  1. Me ha hecho mucho sentido tu artículo, no tan sólo nos dividimos en América Latina, también cada país genera sus propias divisiones. Este estado social que atraviesa a Latinoamérica y muchos otros lugares del mundo parece ser propio de nuestro presente. Ese estado mental que tu mencionas es importante de relevar, más aún es como vamos transformando este estado de las cosas.

    Lenta tarea si lo que buscamos es re socializar nuestro proceso identitario y la reproducción de nuestras divisiones que si bien son política, lo son aún más culturales. La educación es un buen brazo para ir transformando nuestra realidad presente y avanzar hacia el futuro.

    A eso debemos contribuir todos,aunque nos parezca insignificante.

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