lunes, febrero 12, 2007

Inhabilidad Emotiva

Generalmente la inhabilidad de una autoridad para tomar decisiones públicas se relaciona con sus intereses económicos. Sin embargo, es el “interés” el problema de la inhabilidad y este no se reduce sólo al área económica. Recientemente en Chile fue un escándalo la rapidez de un juez de familia para tramitar su propio divorcio en ocho días cuando el resto de los mortales debe esperar uno o dos años para el mismo trámite. Del mismo modo cualquier “interés” especial, con beneficio directo y personal, que se tenga en un tema debería inhabilitar a una autoridad para tomar una decisión, no para participar en un debate, si no para ser el responsable final de ese debate. Este es el sentido de la justicia ciega que practica occidente. Pues este exactamente lo contrario ocurre en el caso de la Diputada Cristi en cuanto a las drogas. El problema actual no es que ella defienda a su hijo por la acusación de tráfico en la que está envuelto. Eso es natural y esperable. Lo ni natural ni esperable es que dieciséis millones de habitantes deban regular su vida personal de acuerdo a los problemas de una sola madre desesperada. La ley de drogas que impulsó la diputada y la ley de alcoholes que le siguió no están regidas por la lógica pública ni por los consejos internacionales para regular estas materias si no por el celo desmesurado de una madre que está afectada emocionalmente por los efectos en su familia de estas sustancias.
No digo que las personas con problemas familiares o con vivencias de primera mano estén inhabilitadas para tomar sus decisiones o para dar cuenta de la realidad que las afecta al resto de la sociedad que ignora esos temas. Por el contrario, la mejor forma de hacer leyes es informarse bien de la situación de los afectados. Pero eso es exactamente lo que no hace una persona directamente afectada, pues su ceguera emocional le impide darse cuenta que hay más puntos de vista que el propio y que hay más afectados que ella misma. Del mismo modo que no dejamos que el padre de un niño asesinado sea quien juzgue a un violador o que el dueño de una linea aérea sea quien legisle sobre el negocio aéreo o que nos enfadamos si los principales accionistas de las empresas pesqueras son quienes legislan sobre quien debe explotar ese recurso. entonces ¿porque dejar que alguien afectado por las drogas les diga a los demás como deben comportarse respecto de estas?
Debido a esta situación emocional y la debilidad del resto del parlamento chileno se tiene dos leyes que son inaplicables en varios de sus artículos y en otros empeoran la situación más que solucionarla. Gracias a los criterios aplicados por Jueces y Fiscales la cosa no ha llegado al absurdo total pero lo roza cercanamente. El dejar a los profesionales que tratan con adictos al borde del delito, el obligar a los municipios a imponer medidas para las que no tienen personal o impedir que adultos responsables puedan decidir cuando y donde beben una cerveza son algunos de los excesos del celo legislativo de la diputada que se motiva más en sus problemas personales que en el bienestar del país y de sus ciudadanos.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario