sábado, noviembre 19, 2005

La segunda vez con la misma piedra

La metáfora del eterno retorno ronda nuestra política porque, igual que hace seis años, la candidatura presidencial de la Concertación partió como caballo inglés y ahora corre el peligro de terminar como buey de carreta.
En la campaña de 1999, tanto en primera como en segunda vuelta, Lagos enfrentó a Lavín con un discurso derechizado que dejó atrás el énfasis en las reformas y reivindicaciones que hace rato venía reclamando el mundo progresista. Esto se hizo a pesar de que en términos electorales estaba claro de que no se ganaría ningún voto adicional al aportado por los votantes de la izquierda extraparlamentaria. Finalmente, Lagos triunfó sobre Lavín. Sin embargo, hoy se va dejando grandes deudas en áreas clave como educación, salud, impuestos y trabajo. Seis años después se observan visos de los mismos errores, esta vez con la candidatura presidencial de Michelle Bachelet. Es decir, se derechiza y modera el discurso progresista como si pretendiera ganar la elección con votos provenientes del electorado de derecha. Se intenta empatizar con un votante que, probablemente, nunca votará por nosotros. Y si la campaña de Bachelet termina tomando definitivamente este rumbo -el mismo rumbo del '99- la pérdida de votos por la izquierda será inevitable y sus consecuencias desastrozas. Mientras más mano dura se promete en seguridad (en vez de buscar las causas reales del aumento de jóvenes que deciden delinquir); mientras más énfasis en mantener la macroeconomía (y menos en reparar los problemas de empleo); mientras más acento en aprobar el test de los empresarios (y menos preocupación por los trabajadores); mientras más dureza en los rostros (y menos simpatía con la ciudadanía); mientras más insistencia en no bajar el IVA (en vez de subir los impuestos a las empresas)... en fin, mientras más de todo esto, mayor es la probabilidad de perder votos del electorado de concertación progresista y del de la izquierda moderna que busca justicia social dentro del actual modelo de mercado. Para ellos -que son los mismos que han dado con su voto la posibilidad de gobernar a la Concertación durante todo este tiempo- simplemente el discurso político oficialista dejará de interpretarlos y podría llevarlos a buscar una alternativa en la izquierda extraparlamentaria. O a enviar una señal de advertecia a nuestros dirigentes con un voto de castigo . Sin embargo, pese a los signos de este fenómeno -del que ya hablan las encuestas- los líderes de la concertación se muestran cada día más interesados en la aprobación de los empresarios y del FMI que en la de sus electores. Es por eso que ahora nos enfrentamos por segunda vez al mismo problema. De hecho, también por segunda vez, nos quedamos a merced de las decisiones de los votantes del Juntos Podemos. Y lo que nuestros líderes parecen no entender (o admitir) es que si ellos deciden anular su voto el próximo Presidente de Chile podría perfectamente no ser de la Concertación.

3 comentarios:

  1. Ricardo, estoy de acuerdo en varias de las cosas que planteas respecto de las pymes y de este tema en particular sobre la posible fuga de votos hacia Hirch, pero hay algo que me llama mucho la atención, por lo que sé tu eres parte de la concertación a la que tanto criticas, eso puede terminar pareciendo una gran contradicción de tu parte.Te insito que concuerdo contigo en casi todo lo que planteas, y estoy de acuerdo en que el discurso de la concertación hace rato que está equivocado, pero yo no soy de la concertación como tú, pero eso es mi duda.

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  2. Carlos, gracias por tu comentario. Efectivamente, soy parte de la concertación y justamente por ello es que me manifiesto en contra de los males que ésta ha cultivado en los últimos años. Creo que estas críticas no son un motivo para abandonar la concertación, sino para impulsar un cambio. Cambio que se ve difícil pero que si no se produce puede hacer que la Concertación terminé perdiendo el gobierno.
    Por lo demás, me parece que justamente la diferencia entre la concertación y otras asociaciones políticas actuales -y pasadas de Chile- es que aquí se puede disentir libremente sin que haya terremotos por eso. Hoy disienten públicamente el presidente del PPD y el Secretario General de la DC y eso es perfectamente posible. Esa capacidad es la que me permite tener esperanza en que la Concertación podrá redefinirse.

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  3. puede ser Ricardo, pero no deja de parecerme algo contradictorio, porque tú no criticas solamente a la concertación sino que parecera que te molestara la concertación. De todas maneras bien por el ejercicio de opinar, yo también estoy trabajando en la creación de mi blog, no será tan politico coo el tuyo, sino que será mas bien filosófico. Vivan los blog! en todo caso, vivan las opiniones diversas!

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