miércoles, noviembre 02, 2005

¿Hasta cuándo con las PyMEs?

Me tienen harto con las PyMEs. Justo cuando -por fin- se comienza a cuestionar en términos más amplios este modelito en que convivimos, viene Lamarca y reduce gran parte de la discusión al hecho de si las empresas son o no muy grandes. Como si la existencia de más PyMEs nos fuera a sacar de las injusticias del modelo. Cuando se centra en esto la discusión, como ha pasado en los últimos días, se olvidan cuestiones fundamentales. Por ejemplo: la política de superávit fiscal; la apertura descontrolada de los mercados de capitales; el alto IVA; la escala impositiva que es baja y desordenada; los “incentivos” perversos que distorsionan la recaudación cargándola hacia los sectores medios y bajos; la baja inversión del PIB en educación y la alta en defensa; la falta de incentivos a los movimientos sindicales; las formas de medir la pobreza, y muchos otros elementos que forman parte del modelo neoliberal-exportador-primario. El hecho de que existan más PyMEs no variará ninguna de esas condicionantes y, por tanto, estas pequeñas empresas seguirán siendo poco competitivas a nivel nacional e internacional, ya que el modelo mantiene el dolar bajo (por los ingreso de las exportaciones) y los sueldos bajos (para competir) cuestión que deprime la capacidad de compra local. La consecuencia de esto es que se restringe la posibilidad de que una empresa se desarrolle adeucadamente sólo con consumo interno.
Por lo demás, las PyMEs son las que menos respetan la legislación laboral e impositiva, las que menos invierten en tecnología y las que menos productivas son. Tanto es así, que en la mayor parte de los países desarrollados el número más alto de empleos se produce en las grandes empresas, no en las PyMEs. Es por esto que no queda claro cuál es el modelo de desarrollo que proponen aquellos que pretenden tenerlas como base de la economía.
En mi opinión, lo relevante es discutir cómo creamos un ambiente donde las PyMEs tengan la posibilidad real de llegar a ser grandes empresas, tal como en los mercados libres de EE.UU, Europa y Asia. Eso es redistribuir. Porque lo que ocurre hoy es que el país está lleno de pequeñas empresas que sobreviven tres años y que luego quiebran. El problema es que, si logran mantenerse, es a costa de bajísimos sueldos, deudas previsionales y casi nula inversión en crecimiento. Claramente, la mera existencia de las PyMEs es un factor que ayuda pero que, de ninguna manera, resuelve la concentración de la riqueza y la falta de distribución del ingreso. Mucho menos contribuye a la movilidad social.

6 comentarios:

  1. Es verdad que por algún motivo a algun politico se le ocurrió abanderizarse con el tema de las pymes y todo el resto lo siguió sin siquiera cuestionarse si el argumento era valido o no. Una prueba más del nivel de inteligencia de nuestros dirigentes.

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  2. Compañero Ricardo Zúniga, creo que se está olvidando del valor social de las Pymes. Frente a tanta transnacional, nuestras humildes Pymes son el ejemplo de lucha de muchos empresarios sacrificados de nuestro país. Sin ellos cuantos desempleados más tendriamos?
    Opiniones como las suya son las que tienen a las pymes desprotegidas como están ahora. No se olvide de lo que nos reune y nos convoca compañero, no hay que perder el rumbo.

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  3. Que pena que su válida opinión sea anónima, compañero, pero justamente parece que usted no logra entender lo que está pasando. Le están vendiendo una pomada y usted se la compra enterita.
    La razón por la cual las PyMEs están como están es porque el sistema funciona como funciona y no al revés. Por ello sólo mejorando el sistema cambiará la situción de las PyMEs. Por otro lado sería bueno que se leyera los informes del Ministerio del Trabajo donde se muestra que justamente estos sacrificados empresarios son los que no cumplen con las leyes laborales, osea, compañero, trabajo a cualquier precio, tal como lo propone la derecha en sus propuestas de flexibilidad laboral.
    Finalmente no son las PyMEs las que le quitarán el poder a las trasnacionales sino grandes empresas chilenas capaces de competir pagando buenos sueldos y cumpliendo con los derechos de los trabajadores.

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  4. Compañero, usted hecha mano a las cifras del ministerio del Trabajo para rebatirme. Yo le respondo que nunca los microempresarios podrán cumplir con las leyes laborales mientras el sistema siga asi impidiendoles consolidarse como empresas. Conozco a muchos microempresarios y soy testigo de lo que les cuesta alcanzar sus metas, de los caminos tortuosos de la burocracia que deben recorrer para conseguir sus objetivos. no están sentados detrás de un escritorio recibiendo un suelo mensual. Tampoco tienen horario de trabajo fijo. Por eso le dijo compañero Zúñiga que opinar es un bonito ejercicio cuando se hace con conocimiento de causa, de lo contrario es palabreria y nada mas.

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  5. Cómo usted diga compañero, seguramente tiene razón, por eso estamos tan bien y la concertación gana tantos votos despues de 15 años del discurso de las PyMEs. Por desgracia las cosas que suenan bonito no son siempre las más eficientes para superar la pobreza y el subdesarrollo. Si hubiera leído acon atención compañero, se habría dado cuenta de que estoy hablando de lo mismo que usted, precisamente por que he sido pequeño empresario, al igual que casi toda mi familia, y se que el camino no va por los créditos sino por los mercados y con el actual modelo de apoyo aPyMEs que se discute estas no tendrán ningún futuro sino seguir condenando a sus cultores a un esfuerzo extremo sin los resultados esperados. Pero si usted está contento con esto, bueno bien por usted, yo creo que debemos aspirar a mucho más.

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  6. Aspiro a mucho más igual que usted compañero, tengo las mismas ganas de que el problema de la pymes se solucione, el tema es que pienso que la solución no es la que usted sostiene, pero me gusta saber que usted fue microempresario, así verá que lo que le conte en mi opinión anterior no es mentira. Saludos, y que tenga un buen viaje.

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